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Cáritas Diocesana y Manos Unidas de Ciudad Real, manifiestan su preocupación por la situación en que puede quedar la cooperación al desarrollo con las medidas de ajuste propuestas por el gobierno de Castilla La Mancha.
Una comunidad que apuesta con coherencia por la defensa de los derechos humanos de todos no puede hacer distinciones entre “aquí” y “allá”; la dimensión universal de la solidaridad debe de ser uno de los ejes fundamentales que vertebra toda sociedad.
Para Cáritas y Manos Unidas la cooperación internacional debe de ser una parte y no un “aparte” de su tarea global, por ello cuando hablamos de solidaridad, no queremos reducir el espacio a lo cercano, porque entendemos que la solidaridad o se extiende a todas las personas y a todos los rincones del planeta, o no será una auténtica solidaridad. Entendemos que debe de ser determinante la opción preferencial por los más pobres, sin exclusiones previas de áreas o países, sin realizarse o dejar de realizarse en función de intereses estratégicos, políticos o económicos. La persona, esté donde esté, tiene que ser el centro y lo primero.
Recalcan que la Ayuda Oficial al Desarrollo no es un lujo en tiempos de crisis, ni una limosna para cuando las arcas están llenas. Es una necesidad VITAL para millones de personas, es un imperativo ético y moral que responde a criterios de justicia, además de constituir un compromiso firmado y una obligación de los poderes públicos. Detrás, no hay números, ni proyectos, ni estadísticas… Hay pueblos, comunidades… en definitiva, PERSONAS.
Es verdad que vivimos un momento complicado, un momento que nos está haciendo vivir de otra manera, pero estas dos entidades creen que es necesario y justo; que esta crisis no debe cebarse en las personas más vulnerables, que no podemos olvidarnos de nuestros hermanos de los países más empobrecidos, que por poner algunos ejemplos, el 0,52% del total de presupuesto de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha el último año equivale al sueldo de 22.000 matronas en África, donde cada una de ellas ha salvado la vida de 219 mujeres al año, el tratamiento para el sida de más de 100.000 enfermos durante un año, más de 220.000 vacunas contra el sarampión para menores de 5 años, y agua clorada y letrinas para 82.400 personas en Haití.
No podemos ponernos una venda en los ojos, y bajo el paraguas de la crisis, olvidarnos de las personas que viven en los países más desfavorecidos.
Demandan por ello al Gobierno Regional, que reitere su compromiso con la lucha contra la pobreza, y con el Desarrollo Humano, manteniendo el presupuesto destinado a Cooperación al Desarrollo que por otra parte, todo ello se recoge en la Ley Castellano Manchega de Cooperación al Desarrollo de 2003, aprobada por unanimidad en las Cortes Regionales. En definitiva quieren que desde Castilla La Mancha se apueste por las PERSONAS PRIMERO. |